
Quieres llevar esa idea al siguiente nivel para plasmarlo en tu piel, escribeme y diseñaremos algo unico para ti.
Pide tu citaTe has tatuado. Felicidades, ahora llevas arte en la piel y no solo en el alma (o en la playlist de Spotify). Pero no todo es rock and roll y tinta fresca: si no cuidas bien tu tatuaje, podrías terminar con algo más parecido a una mala experiencia que a una obra maestra. Y eso, amigo/a, no lo queremos. Así que presta atención, porque aquí va la guía definitiva para cuidar tu tatuaje y evitar que se convierta en una pesadilla.
Tu tatuaje es una herida abierta (pero con estilo). Tocar con las manos sucias, rascarte como si tuvieras varicela o intentar "ver cómo va" jalando la piel son ideas igual de malas que tatuarte el nombre de tu ex. Lávate bien las manos antes de cualquier contacto y deja que la tinta haga su magia.
Lava tu tatuaje con agua tibia y un jabón neutro. Olvida el agua caliente porque no estás cocinando un pollo, y nada de jabones perfumados, que tu piel no necesita oler a bosque encantado, sino cicatrizar sin rollos. Sécalo a toques suaves con una toalla limpia o papel de cocina.
Usa una crema hidratante recomendada para tatuajes. No lo embadurnes como si fuera pan con mantequilla, una capa delgada es suficiente. Demasiada crema puede hacer que la piel no respire y termines con un resultado menos atractivo que un tributo mal hecho de un retrato.
Los rayos UV son el enemigo público número uno de los tatuajes. Si no quieres que tu obra maestra se desvanezca antes de tiempo, mantenlo alejado del sol durante las primeras semanas. Y cuando ya esté sanado, protector solar factor 50+ como si tu vida dependiera de ello.
Nada de nadar en cloro o agua salada por al menos dos semanas. Tampoco duchas eternas con vapor nivel infierno. La humedad prolongada puede hacer que tu tatuaje cicatrice mal y termine viéndose como un viejo sticker pegado en la pared.
Deja que tu piel respire. La fricción constante de ropa apretada puede irritar el tatuaje y provocar infecciones. Mejor ropa suelta y transpirable durante los primeros días. Ya luego podrás volver a tus pantalones de cuero ajustados si es lo tuyo.
Sí, tendrás costras y sí, picará. Pero arrancarlas es como destruir tu propia obra de arte antes de verla terminada. Si te pica, usa una crema hidratante y aguanta. Paciencia, que la tinta vale la pena.
Cada piel es un mundo, así que sigue las instrucciones que te dio tu tatuador. Si tu tatuaje se ve raro, supura algo que no debería o simplemente sientes que algo no está bien, consulta con un profesional.
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